
Mi soberbio corazón no se conforma con latir
y siempre queda ( y quedará en la eternidad)
la esperanza de que tu corazón encaprichado con el mío
te mandara venir a buscarme
y entonces sí, en ese día definitivo
te dejará mi pudor, sólo amarme
olvidando el rencor como acto primitivo
no habrá motivo ya de mentir
y te confieso, no me contenta sólo un beso
besos, censurados tendran que encubrir
se rebeló éste, mi amor explosivo
del sabor de tu lengua quiero vivir
ya confesé ya me lo saqué
sólo haz de perdonarme
Perdóname amor aquí
que yo te perdono allá.


No hay comentarios:
Publicar un comentario